Para mantener un portal abierto y actualizado en el que podamos debatir sobre el uso de la tecnología, en Dialogando te queremos escuchar. ¿Hay algo sobre el mundo digital que quieras conocer? ¡Habla con nosotros! Para otro tipo de información contáctanos a través de redes sociales: Facebook y Twitter: @mimovistar o descárgate la app de Mi Movistar.

Todos los campos son obligatorios*

X

Sostenibilidad - 13/07/2020

Eco-Friendly: un estilo de vida

4 min Tiempo de lectura

Unos leen, otros ven series, unos más se ejercitan y otros tantos estudian cursos en línea. Pensamos que otra cosa más que podrías estar haciendo con tu tiempo es reflexionando sobre nuestra huella en el planeta y las acciones que podemos tomar para reducirla.

El cambio climático es uno de los problemas más importantes a los que nos enfrentamos actualmente. Tiene varios efectos, entre los que destaca: el calentamiento global que hace que se produzca fenómenos como las inundaciones, las sequías, las olas de calor y la desertificación. Todos los efectos negativos del cambio climático requieren que tomemos conciencia de que podemos cambiar nuestros hábitos para poder tener una vida más eco-friendly. En este artículo te contamos qué significa y qué beneficios aporta, así como a ver el lado positivo de esta cuarentena y sacar lo mejor de tu personalidad eco-friendly.

¿Te has fijado alguna vez en el rastro que dejas al caminar? Nuestro estilo de vida o el tipo de consumo que practicamos también deja una marca sobre el mundo que habitamos.

La huella ecológica surge como un indicador de sostenibilidad, permite evaluar el impacto de tus actividades y modo de vida sobre el medioambiente y te presenta alternativas para reducirlo.

Hoy día, la conservación del medioambiente tiene mucho mayor impacto en las personas y en su modo de comprar, las cuales buscan sumarse a la ayuda y han optado por un estilo de vida saludable y sostenible.

Ellos son llamados ‘amigos de la ecología’, literalmente son eco-friendly, que significa ser respetuoso con el medioambiente. Pero el término hace referencia a algo más amplio, a ser sostenibles y conscientes de que los recursos de la tierra son limitados. En definitiva, ser eco-friendly requiere encontrar un equilibrio entre el medioambiente, lo social y lo económico. Por lo tanto, se trata de no seguir las modas y evitar el consumo sin control.

Estas personas se han vuelto un gran número a nivel mundial, y  han dado auge. desde hace un par de décadas, a negocios amigables con el medioambiente, potenciando un mercado importante que va en ascenso.

Llevar una vida eco-friendly aporta beneficios tanto a tu salud, como a tu economía y al medioambiente:

  • Mejora de la salud.  Particularmente en esta época en la que afrontamos una inesperada pandemia, las personas eco-friendly compran alimentos locales y consumen comida basada en ingredientes frescos y de la estación.
  • Ahorro de dinero. Una mentalidad eco-lógica, es una mente inquieta, curiosa y sobre todo resolutiva. Se preguntan los porqués de las cosas y si se pueden hacer de otra manera a lo establecido. Esto le da a este tipo de personas un punto extra de independencia al saber resolverse ellos mismos muchos de los problemas o situaciones cotidianas, reduciendo la dependencia de terceros y de las máquinas. La reutilización o el reciclaje pueden ser excelentes formas de ahorrar y de evitar residuos. Por ejemplo, puedes dar una segunda vida a un mueble transformándolo en otra cosa o utilizar botellas de plástico para hacer un huerto urbano.
  • Reducción de residuos y disminución de la contaminación. Este punto va muy ligado al ahorro de dinero. Autogestionar los residuos no quiere decir vivir entre porquería, significa no tirar a la basura de cada producto que usamos, entender que las cosas tienen una vida útil y después de esta otra vida, y por último el reciclaje. Ser eco-friendly significa evitar consumir plásticos y reutilizar materiales para reducir los residuos que producimos. Para que te hagas una idea, generamos uno 487 kilos de basura al año por persona. Una botella de agua no termina su función una vez acaba el agua de su interior. Se puede usar de nuevo rellenándola, y cuando ya no sirva para consumo, podemos reutilizarla junto a muchas más para hacer un biombo o una lámpara, por ejemplo, y cuando esta ya tampoco sirva, deberemos reciclarla, pero en ningún momento debería convertirse en basura. Incluso con los residuos orgánicos, si tenemos un huerto propio, podemos compostarlos y usar esa “basura” como abono para el cultivo. No solo estamos reduciendo nuestra huella de carbono, sino ahorrando dinero también.

En definitiva, se trata de concienciarnos de que cada pequeña acción cuenta y de que, si queremos garantizar un planeta Tierra para el futuro, es importante que nos pongamos en acción hoy mismo y cambiemos nuestra forma de vida para hacerla más respetuosa con el entorno que nos rodea.

Autor: María Eugenia Serafín, Telefónica.

Volver