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Comportamiento - 17/05/2018

Ciberacoso. Violencia virtual

5 min Tiempo de lectura

Cuando estábamos en pleno proceso de realización del libro “Si los pupitres hablaran” con Editorial Planeta, Fernando Pereira y este servidor relatamos  en el texto el caso de   Mariela (14 años).

Una adolescente que prende su computadora,  abre  su facebook,  y cual no será  su  sorpresa,   encuentra en su muro un mensaje  que la descalifica, haciendo  burlas sobre su contextura con palabras hirientes  y ofensivas.

Al comienzo, pensó  que se trataba solo de una broma. Algo   esporádico, pero no, las  bromas  continuaron, se hicieron permanentes,   incorporando otros contenidos humillantes y descalificadores. Lo  que más  le  dolía  era  que sus  compañeros del colegio y también “amigas del facebook”, no la defendían, al contrario, un grupo se dedicó a colocar comentarios relacionados con situaciones  en  el centro educativo,  que  agravaban aún más la situación.

La supuesta “amiga  de Mariela”, a quien por cierto, aceptó sin  saber quién era, con sus comentarios, demostraba conocer mucho de su intimidad, la duda es  si era   alguien muy cercano, que creó una cuenta cambiando su identidad, o alguien desconocido que contaba con informantes que le suministraban los datos.

Mariela solía colgar  fotos de viajes, artistas de quienes era fan, fotos con su novio,  comentarios en su estado sobre sus vivencias escolares… y nunca imaginó  que toda esa  información sería utilizada en su contra.

No le comentaba  nada a nadie, ni siquiera a  su familia  por temor a  reproches o castigos.

El chisme no se hizo esperar,  y los comentarios, burlas e  imágenes con foto montajes, comenzaron a navegar por las redes  sociales.

El personal directivo cuando se enteró de la situación y vio  que el colegio estaba involucrado, por  los comentarios relacionadas  con personas de la comunidad educativa, decidió no actuar, al contrario    alegó  que  ellos solo  tenían  que responder  por lo  que sucedía  de la puerta  hacia adentro y no de lo  que pasaba más allá del centro educativo.

Cuando  se presentan casos  como estos  no sabemos  cómo actuar frente a  esta forma de violencia que  toma las pantallas de las  computadoras, celulares y demás equipos tecnológicos.

¿Qué es el ciberacoso?

Es una forma de violencia, también llamada  cyberbullying  por su traducción al inglés.

La gravedad  del ciberacoso  viene dada  porque tiene una audiencia ilimitada,  traspasa las  fronteras, se mantiene en el  tiempo, después  que se difunden  los contenidos, son difíciles y casi imposibles de  borrar. Un acoso  ocurrido  en la escuela puede  perseguir al joven hasta la universidad y más allá.

Como es una violencia que  no se realiza cara a cara,  puede  costar más identificar al  culpable para hacer que  asuma la responsabilidad de sus actos.

Es un tipo de violencia  que se vale  de la  información electrónica como correos, redes socialesblogsmensajería instantáneamensajes de textoteléfonos celulares, para acosar a un individuo o grupo  de  manera sistemática,   mediante ataques personales, burlas, intimidación, hostigamiento, difamación y pare usted de contar.

Tipos de ciberacoso

Existen diferentes formas de realizar el ciberacoso y de acuerdo a la intención se le pone apellido  por ejemplo: ciberacoso sexual, cibermontaje. ciberacecho (acoso en línea) …

Sexting. Es una  nueva forma de relación virtual entre los adolescentes y jóvenes. El término se compone de dos palabras en inglés sex (sexo)  y texting, porque comenzó con los mensajes de texto vía celular.

Se trata de contenidos muy íntimos, generados por los propios remitentes, mediante la grabación de sonidos, fotos o videos de comportamientos sexuales, desnudos o semidesnudos, normalmente destinados a una pareja sexual o amorosa, aunque también en no pocas ocasiones,  a otros amigos, como un simple juego. Sin tener conciencia  que esto los expone a  graves riesgos.

El sexting resulta muy peligroso. El que se hace la foto pierde absolutamente el control sobre ella una vez que la envía. 

¿Quiénes están implicados?

El  ciberacoso es el acoso  virtual  y al igual  que  el acoso interpersonal, está el acosador,  la víctima y los testigos.

Es importante saber que a pesar del aparente anonimato de los ciberacosadores, su cuenta queda registrada en internet y pueden ser ubicados.

El ciberacoso es una forma de  violencia realizada a través de las tecnologías. Cuando los niños, niñas y adolescentes se involucran, directa o indirectamente, en condición de víctimas  o victimarios,    usurpan el nombre de  las  víctimas, difunden acusaciones falsas, amenazan, calumnian, hostigan e incluso pueden inducir al suicidio, situaciones  que dependiendo de la  gravedad pueden constituir delitos.

Hay otras situaciones, no tipificadas  como delito, pero   que vulneran  el derecho a la propia imagen, honor, integridad moral, intimidad familiar, revelación de secretos… constituyendo formas de violencia por los daños  que producen en las víctimas.

¿Qué podemos  hacer en la familia?

La familia es clave para la prevención del ciberacoso. Podemos explicarles  a nuestros hijos que utilizar internet es como salir a la calle. Hay que estar alerta por dónde te metes, con quién te comunicas,  con qué  te recreas.

Enseñarles el uso adecuado de las tecnologías. Pero antes tenemos que  informarnos  y formarnos sobre cómo utilizar adecuadamente estas herramientas. Podemos sentarnos con ellos y navegar juntos, aprender a utilizar las redes sociales, recordemos  que saben mucho más de lo  que podemos imaginar.

Actuar a tiempo. Con el ciberacoso, se enmascaran otras situaciones. Es una forma de violencia que no puede pasar desapercibida.

Si sabemos que nuestros hijos utilizan el ciberacoso como una forma de ganar popularidad, llamar la atención y adquirir poder, es necesario solicitar apoyo especializado para indagar cuáles son las causas que hacen que se diviertan generando dolor y malestar en los otros.

Enseñar la  importancia de pensar antes de enviar. Es necesario apoyarlos para  que tomen consciencia. Lo que se  publica en internet o sale del celular, se convierte en irrecuperable, escapa para siempre de nuestro control y puede llegar a cualquiera en cualquier momento.

¿Cómo actuar cuando se es víctima de ciberacoso?

Actuar cuanto antes. El ciberacoso  es una forma de violencia que no puede pasar desapercibida. Si no se actúa a tiempo puede dejar marcas emocionales que repercuten en la salud física y emocional, en las relaciones interpersonales,  rendimiento escolar y que en casos extremos puede llevar a atentar contra la propia vida.

Escuchar sin juzgar.  Es muy importante que las personas víctimas de ciberacoso se sientan apoyadas, contando  con el soporte emocional que les permita recuperar la confianza en sí mismos.

Si no se cuenta con las herramientas para apoyar a nuestro hijo o estudiante es importante buscar asesoría profesional, especialmente cuando se torna depresivo, pierde el interés por el entorno, se resiste a ir al centro educativo; cambia sus hábitos alimentarios, consume alcohol o drogas, presenta trastornos de sueño; se enferma con frecuencia, se  torna violento u hostil, amenaza con quitarse la vida o incluso realiza intentos de suicidio. Son señales que no pueden ni deben pasar desapercibidas.

El trabajo con quienes realizan el acoso y con los que colaboran requiere intervenciones que posibiliten  tomar conciencia de las graves  consecuencias en las victimas y en la vida de los acosadores directos e indirectos, con implicaciones  que pueden contemplar sanciones severas como la  privación de libertad.

 

Autor: Óscar Misle – @oscarmisle

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